Arándanos (Blueberries)

Esta sección está dedicada a lo que conocemos actualmente sobre los arándanos y moras y el papel que pueden desempeñar en la lucha contra la enfermedad de Huntington.

 

Si has escuchado que muchas personas de la comunidad del Huntington están consumiendo una inusual cantidad de arándanos, probablemente te estés preguntando por qué.

Nuestra pasión por los arándanos se inició hace varios años, cuando los Departamento de Agricultura de Estados Unidos catalogó los arándanos como el líder de la actividad antioxidante. Dado que los antioxidantes son "algo bueno" para mantener el cerebro en condiciones saludables, resultó muy natural que los arándanos se añadieran al arsenal de alimentos saludables que una persona diagnosticada en riesgo de padecer la EH debería consumir. En 1998, la Asociación de arándanos silvestres de América del Norte comenzó a intentar imponer la idea de que todas las personas deberían añadir media taza de arándanos por día a su dieta. Por supuesto, es su interés financiero el que impulsa esa idea, pero el concepto no es malo.

En dos experimentos distintos (uno en 2002 y otro en 2003) los investigadores informaron que las ratas de laboratorio alimentadas con una dieta rica en arándanos superaron a las ratas en experimentos con laberintos. Las ratas fueron alimentadas con lo que equivaldría en humanos, a aproximadamente una taza de arándanos al día. Los arándanos parecieron activar el nacimiento de nuevas neuronas (neurogénesis). Al parecer, el tipo específico de antocianina proporcionado por los arándanos es capaz de atravesar el corriente sanguíneo cerebral. Lo que hay que recordar, es que no todas las antocianinas son iguales. Por lo tanto, a pesar de que los arándanos proporcionan mucha más antocianina, puede que ésta no sea del mismo tipo de la que promueve la neurogénesis. Sólo los arándanos, hasta ahora, han demostrado que pueden hacer crecer nuevas neuronas en las ratas.

Para resumir: los arándanos entregan una dosis poderosa de antioxidantes que han demostrado ayudar a mantener un cerebro sano. Los arándanos también pueden alentar al cerebro a repararse a sí mismo a través del crecimiento de nuevas neuronas. Sin embargo, ten en cuenta que aunque ésto se haya demostrado en el caso de las ratas, NO se ha probado que ocurra lo mismo en humanos. Sólo podemos confiar en que así sea.

Ya sea que hayan sido diagnosticados con la EH o estén de riesgo de desarrollar la enfermedad, o que sean alguien que cuida a una persona con la EH, le recomendamos que lleve una dieta saludable, especialmente una que mantenga el corazón y el cerebro sanos. Añadir arándanos a su dieta es un buen paso en pos de ese objetivo.

 

-- Steve Ireland